Sala de 2

En esta sala el "otro par, compañero de la misma edad" adquiere relevancia. Por lo tanto la sala de 2 es el punto de partida del proceso de socialización, con los otros.

El otro
La presencia de los otros como pares de edad y necesidades comienza a ser una atracción interesante para los niños y las niñas de esta sala. Si bien todavía no hay un juego social, sí hay lo que llamamos el juego paralelo, donde el otro que está a mi lado resulta un estimulo para mi acción lúdica aunque yo juegue solo.

Los otros, además, son estimulantes para la comunicación verbal y para intentar hacer solos algunas cosas (cambiarse y vestirse, buscar juguetes, contar experiencias). 
Si bien no existe el diálogo, los relatos de los compañeros despiertan la imaginación y los recuerdos y resultan eficaces para dar el pie para contar algo de la vida personal.
También la presencia de los otros resulta atractiva para comenzar a compartir alegrías y tristezas, se buscan entre sí para compartir alguna picardía o algún enojo.
En las clases de Educación Física y Música ya pueden comenzar a trabajar de a dos, o en pequeños grupos. Hacer títeres, contar cuentos juntos, "viajar en colectivo" o amasar galletitas con otro permiten experimentar los primeros descubrimientos del compartir, así como el afianzarse como individuos y "discutir" decisiones o elecciones.
Besos y abrazos, así como enojos fuertes marcan este descubrimiento del valor de la presencia del otro en la vida de cada uno. "Ayudar y pelear" son las nuevas conductas voluntarias que se prueban en estos grupos.


El comienzo del juego simbólico
Poco a poco se va pasando de la imitación de las situaciones vividas a la creación de situaciones dramáticas, cargadas de emoción. Viajar en tren, vender, pasear con los bebés o representar animales son los primeros juegos dramáticos que aparecen en estos chicos. La posibilidad de representar recreando situaciones vividas y agregando en ellas vivencias personales son el primer paso para expresar, simbólicamente, alegrías, enojos, frustraciones y superarlas en el mundo del juego. 

También la posibilidad de representar con objetos y muñecos comienza a tomar vuelo en este momento y las cajas se convierten en autos, cuevas o refugios. Cargar de sentido nuevo al mundo que los rodea introduce a los chicos en la simbolización corporal y verbal, al igual que mirar libros y láminas y "leerlas" para descifrar qué significan o inventar lo que sucede.
Las canciones y las rimas cortas ayudan a descubrir el ritmo del lenguaje e inician el deseo de cantar, que acompañará al baile.
Las primeras "investigaciones" se producen a partir de combinar los objetos, poner uno arriba del otro y que no se caiga, meter algo dentro de y ver si entra. El aprendizaje sigue siendo a partir de la acción pero ésta se hace más consciente y los resultados son repetidos para comprobar la eficacia de lo actuado.
Se interesan por temas que tengan que ver con la experiencia personal, les gusta ensuciarse y comienzan a dar sus primeros pasos en el control de esfínteres.
La vivencia corporal de nuevas partes del cuerpo, como la zona pélvica, el deseo de autonomía y la posibilidad de crear objetos con mis manos (con arena, tierra, agua, etc.) permiten interesarse en la posibilidad de renunciar a los productos creados en mi cuerpo (caca y pis) y el baño resulta un nuevo lugar para investigar y explorar.